El Ayuntamiento ha elaborado dos normativas y se decidirá por una de ellas tras consultar a vecinos y hosteleros.
Este verano la localidad de Ribadesella logró pasar capítulo en la historia del «botellón» en sus calles con la aprobación de una ordenanza municipal que controla el consumo de alcohol en la vía pública. Funcionó. El Ayuntamiento contó con el apoyo de la Delegación del Gobierno, a través de la Guardia Civil, y decidió movilizar a la Policía Local las 24 horas para garantizar el cumplimiento de la normativa. El concejo riosellano les sacó ventaja así a Llanes y Gozón, los otros dos municipios elegidos para desarrollar una experiencia piloto sobre estas reuniones juveniles en las que la bebida, el ruido y los restos de basura se convierten en protagonistas indiscutibles de las noches de ocio.
Ahora le toca el turno al Ayuntamiento de Llanes, que ya ha hablado con asociaciones juveniles y de padres sobre su proyecto. La Guardia Civil y la Policía Local también han sido consultadas sobre este asunto y está prevista una convocatoria de conversaciones con vecinos que puedan sentirse perjudicados y con hosteleros, para tener todas las opiniones necesarias, según explicó ayer el concejal de Cultura llanisco, José Manuel Herrero.
«Queremos tener concluidas las reuniones antes de que termine el trimestre, para fin de año», explicó Herrero, quién añadió que «la idea es que para Semana Santa pueda entrar en vigor la ordenanza, ya que con el verano es la época que tiene mayor incidencia de “botellones”».
El Consistorio tiene redactadas dos ordenanzas provisionales. Una de ellas se centra únicamente en el consumo abusivo de alcohol en la calle y la otra, algo más amplia, trataría del uso y la convivencia en los espacios públicos. «En ambos casos se dedicará un apartado importante al consumo de alcohol entre los menores», añadió el concejal.
La segunda propuesta, más ambiciosa que la primera, regularía, además del «botellón», el mantenimiento del mobiliario urbano, las pintadas en monumentos y edificios, el cuidado de parques y jardines, los ruidos, las basuras y el respeto al descanso de los vecinos, entre otros aspectos.
«Cuando escuchemos a todos los implicados y tengamos todas las conclusiones, decidiremos qué ordenanza elegimos», aclaró Herrero, quién destacó la importancia de desarrollar también programas de prevención para trabajar con los jóvenes y la necesidad de implicar a los centros de enseñanza en el proceso. El pasado verano, la incidencia de «botellones» en la zona del parque de Posada Herrera de Llanes «se ha minimizado mucho, pero se sigue concentrando en el área del puerto», agregó el edil.
El consumo de alcohol entre los jóvenes sigue sobre la mesa, ya que Asturias es la única región española que permite la venta desde los 16 años. El fiscal antidroga, José Perals, ha pedido revisar la normativa para elevar la edad a 18 años.
«Se dedicará un apartado importante al consumo de alcohol entre los menores»
<José Manuel Herrero >
Concejal de Cultura
fuente/lne.es